El noroeste argentino concentra algunas de las reservas de litio más importantes del mundo. Jujuy, Salta y Catamarca forman parte del llamado «Triángulo del Litio», y en los últimos años la actividad de extracción y procesamiento creció de manera sostenida. Con ese crecimiento llegaron también desafíos técnicos específicos que las empresas del sector enfrentan a diario en sus plantas de proceso.

Uno de los problemas más frecuentes —y menos visibles desde afuera— es el comportamiento reológico de las pulpas minerales. Las salmueras de litio y las pulpas de spodumeno presentan características únicas que exigen soluciones químicas diseñadas específicamente para estas condiciones.

¿Por qué las pulpas de litio son diferentes?

A diferencia de otros minerales metálicos, las pulpas de litio —tanto las provenientes de salares como las de roca dura— tienen una composición iónica extremadamente agresiva. Las altas concentraciones de iones calcio, magnesio, sodio y potasio generan dos problemas simultáneos:

Alta viscosidad de pulpa. A medida que aumenta el porcentaje de sólidos, la viscosidad crece de manera desproporcionada. Esto eleva el consumo energético en bombeo y molienda, reduce el rendimiento de los clasificadores y complica la operación de los espesadores.

Incrustaciones aceleradas. Los carbonatos y sulfatos precipitan sobre superficies de equipos, cañerías e intercambiadores con una velocidad mucho mayor que en otros procesos. Una planta sin el tratamiento químico adecuado puede experimentar obstrucciones parciales en pocas semanas de operación continua.

El rol de los dispersantes poliméricos

Los dispersantes a base de poliacrilato de sodio de bajo peso molecular actúan sobre ambos problemas de manera simultánea. Por un lado, sus cadenas poliméricas se adsorben sobre la superficie de las partículas minerales y generan repulsión electrostática entre ellas, lo que reduce la viscosidad de la pulpa sin modificar el porcentaje de sólidos. Por otro lado, sus grupos carboxilato tienen alta afinidad por los iones calcio y magnesio en solución, actuando como secuestrantes que impiden la precipitación de incrustaciones.

Los beneficios concretos que se observan en planta son:

  • Reducción de viscosidad de pulpa entre 20 y 40% a igual concentración de sólidos, lo que permite aumentar el throughput sin inversión en equipos adicionales.
  • Mayor densidad operativa de pulpa, lo que mejora la eficiencia del circuito de espesamiento y reduce el volumen de agua a recuperar.
  • Menor frecuencia de limpieza de equipos, con el consiguiente ahorro en tiempo de parada y mano de obra.
  • Compatibilidad con los reactivos de flotación habitualmente utilizados en el beneficio de spodumeno.

Antincrustantes para circuitos con alta concentración de sales

En las plantas de litio provenientes de salmueras, el problema de incrustaciones es aún más pronunciado. Las concentraciones de sulfato de calcio y carbonato de calcio en los circuitos de evaporación y cristalización pueden superar varias veces los límites de solubilidad, lo que genera depósitos duros y adherentes sobre todas las superficies en contacto.

Los antincrustantes de última generación combinan poliacrilatos con fosfonatos de bajo peso molecular. Esta combinación tiene un efecto de umbral: actúa a dosis muy bajas (típicamente entre 5 y 20 ppm sobre el caudal tratado) distorsionando el crecimiento cristalino de los depósitos y manteniéndolos en suspensión para que sean arrastrados por el flujo.

La selección del antincrustante adecuado depende del pH de operación, la temperatura del proceso y la composición específica de la salmuera. Por eso en Kimiker trabajamos con muestras de proceso reales del cliente antes de recomendar una formulación.

Formulaciones desarrolladas en Argentina para condiciones argentinas

La mayoría de los dispersantes y antincrustantes disponibles en el mercado local son productos importados, formulados para condiciones de proceso europeas o norteamericanas. Las plantas argentinas de litio operan con agua de proceso de composición muy particular, con temperaturas que varían significativamente entre invierno y verano en la Puna, y con restricciones logísticas propias de operar en zonas remotas.

Kimiker desarrolla y produce sus dispersantes poliméricos en planta propia en Argentina, con capacidad de ajustar la formulación a los requerimientos específicos de cada cliente. El proceso de validación incluye pruebas de jarra con pulpa real del cliente, evaluación de compatibilidad con los demás reactivos del circuito y soporte técnico en la prueba industrial.

Cómo iniciar una evaluación

El proceso es simple. El cliente nos envía una muestra de su pulpa o salmuera con las condiciones de proceso (pH, temperatura, porcentaje de sólidos, composición aproximada). Nuestro equipo técnico desarrolla una formulación base, prepara una muestra del producto y la envía sin cargo para evaluación en planta.

Si los resultados son satisfactorios, escalamos a suministro continuo con entrega en IBC de 1.000 litros o tambores de 200 litros directamente en planta.

Para consultas técnicas o solicitar una muestra de evaluación, contactarse con nuestro equipo en contacto@kimiker.com.ar o al +54 9 11 3288 3191.


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